Creo que todos estaremos de acuerdo sobre el papel de la prensa para garantizar las libertades en un estado democrático. Para ser verdaderamente libre, la ciudadanía necesita una información veraz, rigurosa y objetiva. Lo de “objetiva” es un poco más complicado, pero esa es otra historia y no es el tema del artículo. Supongamos que la vaca es esférica, que decía el chiste.
Esta pasada semana, sin embargo, me ha venido a la cabeza una imagen muy cinematográfica: imagínense a un miembro de la resistencia francesa sintonizando su radio hasta escuchar el famoso saludo “This is London”. El histórico saludo radiofónico de la BBC. Y es que he tenido que recurrir a la BBC para ver una información mínimamente razonable sobre el incidente accidente nuclear en Japón provocado por el tsunami.
¿La BBC? Sí, eso he dicho. Porque la cobertura de los medios españoles ha sido sencillamente vergonzante. Pura basura sensacionalista. Desconozco qué pasaba por la cabeza de los sujetos, presuntos periodistas, que aporreaban las teclas en las redacciones, hablando de chernobiles, explosiones atómicas, y todo tipo de catástrofes. Porque desde el primer momento la central de Fukushima estaba condenada. “Es nuclear, luego es obvio va a ser un desastre y además nos mienten”, habrá sido la idea más presente en los cráneos de los presuntos periodistas.
La prensa no se ha molestado en consultar a los expertos. O quizás sí, voy a aventurar, y han descartado muchos testimonios por “interesados” y “encubridores”. Y en su lugar se han dedicado a publicar despropósitos precisamente de gente con conocidas posturas militantes, o políticos con claros intereses electorales (el Comisario Europeo de la Energía), según parece
abogado y economista . Un verdadero experto, vamos. Menudo rigor.
No nos engañemos, la situación ha sido y es grave. Pero parece ser que van a conseguir controlarlo. Y cuando, al comienzo de la crisis, aún quedaban muchas cosas por intentar, los profesionales de la información seria y rigurosa sentenciaron y condenaron a priori, sin más zarandajas. ¿Es nuclear? (me estoy repitiendo a propósito) Pues ya está, va a estallar. Es obvio.
Ya se que el periodismo científico es “una tontada para friquis”, y que lo única que importa de verdad son los insultos de los políticos, el fútbol y, cuando éste no da para más, incluso el metafútbol (vease el revuelo mamario en las portadas de los digitales hace no mucho tiempo).
Lo que han hecho los medios de comunicación españoles durante esta crisis no tiene nada que ver con la imagen heroica de los periodistas que desvelaron el Watergate, y de hecho la mera comparación constituye un grave insulto al periodismo. Tiene que ver de hecho, todo, con la edificante imagen que les pego a continuación. Imagínense a esa horda de fanáticos quemando libros de Física.
Corrección: He sustituido la palabra “incidente”, empleada incorrectamente, por “accidente”. Muchas gracias a Luis, que ha señalado amablemente el error.