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¡Qué malo es el tabaco!

2010 febrero 6
por Borja Marcos

Supongo que no es nada nuevo eso de que el tabaco es malo, malísimo para la salud. Aun así, patidifuso me han dejado las recientes “declaraciones” (por llamarlas de alguna forma) del presidente de Telefónica, César Alierta, en Bilbao.

Aquí está el vídeo, cortesía de ETB.

Dejando de lado el grácil verbo que se gasta el hombre, los comentarios son de carcajada. Casi no hay por dónde cogerlos, así que me limitaré a dos perlas.
1) “los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagarnos nada. Y es evidente que eso no puede seguir (…) Eso va a cambiar”

Parece que el señor no se ha enterado de cuál es el modelo de negocio de Internet. Usted da conectividad a sus usuarios, lógicamente cobrando una cuota por el servicio, y listo. Claro que la codicia de algunos no tiene límites, y, ya puestos, ¿por qué no cobrar a todo el mundo? Iberdrola también podría cambiar de modelo (aunque mejor no doy ideas) y en lugar de cobrarme un precio de tarifa me cobra un porcentaje de mi facturación. Ah, ¿que quiere más?


Desde aquí animo al señor Alierta a hacer el experimento. Compórtese como un gángster, como por otra parte hace Telefónica en España desde tiempos inmemoriales, y pida un peaje a Google, a Microsoft, a Amazon… Y verá usted lo que pasa si como es lógico, se niegan a pagar y contestan: “Mira, niño, ahora corto el tráfico con tu red, que España no es que sea una parte muy importante de mi mercado, y explicas a tus clientes por qué no pueden acceder. ¡Hale, todo tuyo, disfruta, chavalín”


No sería la primera vez que pasa una cosa de éstas, no obstante. Hace unos años hubo un buen follón cuando dos proveedores internacionales, Cogent y otro (no recuerdo el otro) desconectaron sus redes. De repente, los clientes de una de ellas no podían acceder a los clientes de otra. Otro caso similar se dio, más entre proveedores, cuando Tiscali decidió de un plumazo dejar de intercambiar tráfico en Amsterdam con proveedores europeos que no tuvieran cierto tamaño. Unos meses después, poco antes de la difusión de un acontecimiento en directo, no recuerdo si fue un concierto, un responsable técnico de Tiscali se dirigió a los proveedores conectados al punto de intercambio de Amsterdam, AMS-IX, pidiendo intercambios de tráfico, eso sí, de una duración limitada poco más o menos al evento en cuestión, y recibieron algun sonoro corte de mangas del estilo: “que os den, si se ve mal el concierto ajo y agua, chaval”.


En un caso similar puede ocurrir que los clientes de Telefónica sean los únicos que no puedan acceder a Google, Amazon, Microsoft… Y además, los propios clientes de Telefónica podrían demandar a esta última, ya que han contratado un servicio de acceso a Internet, no a una suerte de Telefonicanet.

Y esto no solamente afectaría al cliente residencial. No me gustaría estar en el pellejo del Sr. Alierta si las ventas por Internet de El Corte Inglés, cliente de Telefónica, bajaran, por haber desaparecido de Google. En un caso como ése, los contenidos albergados en Telefónica se volverían invisibles para los buscadores.


El señor Alierta puede extorsionar lo que quiera a los proveedores de contenidos, pero yo desde luego no se lo recomendaría. ¿Piensa ofrecer contenidos a sus clientes? A lo mejor sus clientes tienen suficiente con Terra. Eso lo intentó Microsoft en el año 95, y ya se ve el éxito de la “Microsoft Network”. Arrollador. Como Terra, vamos.


2) “Las redes son nuestras”. Hablando del término “cloud computing”, una vez más, dice que “la inteligencia está en la red, y las redes son nuestras”. Y sí, es cierto, la red a la que se conectan sus clientes es de Telefónica, y seguramente cruza otras dos o tres redes más, con propietarios diferentes, antes de llegar al proveedor de nubes de turno.


Y no, señor Alierta, la inteligencia no está en su red. O sea, lo está si usted da un servicio de ésos, pero no es el caso. Es más, alguno de sus clientes profesionales, digamos otro Corte Inglés, me atrevo a decir que pediría su cabeza en una bolsa de basura si por la razón que fuera (o sea, han intentado cobrar peaje) perdieran acceso a algún servicio “nuboso” que empleen a través de la red.


En fin, hay algunos que aún se empeñan en no enterarse de que la era de los monopolios estatales de comunicaciones dejaron de ser relevantes hace muchísimos años. Pueden ustedes seguir haciendo mucho, muchísimo dinero, como ya están haciendo, pero me temo que pensar que pueden hacer TODO el dinero es, como mínimo pueril.


¿No se le ha ocurrido a usted pensar que, dado que sus usuarios se conectan a la red precisamente porque hay algunos contenidos, también los proveedores de contenidos pueden pasar una factura, dado que sin contenidos no habría usuarios? En fin, es la tontería de siempre del huevo y la gallina, pero me temo que el huevo que acabaría con la cáscara espachurrada sería Telefónica, no los proveedores de contenidos.


Si esta es su concepción del negocio, le recomiendo que vuelva a los cigarrillos, es un negocio mucho más claro que éste, y de hecho, como a usted le gusta, con un buen escudo de proteccionismo. Porque creo que el día de la lección sobre el libre mercado hizo novillos.