El Correo
img
Bendita dependencia
img
Luismi Cámara Martínez | Colpisa | 19-09-2015 | 11:56

El Barça es lo que es porque tiene a Leo Messi. El Real Madrid juega para Cristiano Ronaldo. Sin Michael Jordan, Phil Jackson no se hubiera comido un colín en los Bulls, Chicago no tendría ni un anillo y el Maestro Zen no sería venerado. Son perogrulladas que algunos emplean con la intención de criticar y hacer de menos los éxitos de clubes, deportistas o entrenadores con un currículo plagado de triunfos y hazañas, pero que no hacen más que darles la razón sin restarles una micra de valor a los méritos acumulados.
Si ‘la Pulga’ está considerada ya como el número uno de la historia del fútbol, es lógico que el equipo que tiene la suerte de contar con él se aferre a su ídolo para llegar a lo más alto. Cuando el mejor club del siglo XX ficha a una estrella que firma una media de más de un gol por partido, lo razonable es que confíe en él como pilar fundamental de presente y futuro. Cuando un técnico cuenta en su ‘roster’ con el incuestionable tótem del baloncesto mundial, su labor debe residir en rodearle de los complementos necesarios y dotar al equipo de los recursos tácticos adecuados para resaltar y explotar al máximo el mayor talento que se ha visto sobre una cancha de baloncesto.
Cuando una selección acude a un campeonato muy mermada por las bajas pero puede contar con el mejor jugador de todos los tiempos del país, cobra todo el sentido que base sus posibilidades de triunfo en un esquema de juego que pase necesariamente por las manos del líder.
En todos los casos, la principal consecuencia es la dependencia. Bendita dependencia. Todos firmarían supeditar la posibilidad de alcanzar la gloria en cualquier circunstancia a Messi, Ronaldo, Jordan o Pau Gasol.
La España devaluada que se presentó en Berlín y que pasó de a los octavos casi desahuciada, es ahora la finalista del Eurobasket con plaza ya en los próximos Juegos Olímpicos, tras acabar por el camino con la mejor Grecia de los últimos lustros y con la vigente campeona y anfitriona, la poderosa Francia. En el caso de los galos, ante 27.000 gargantas unidas y entregadas para animar y apoyar a sus compatriotas.
Todo ello, gracias al Pau más dominante, comprometido y motivado que se recuerda. Gracias a un jugador capaz de anotar 30 puntos ante el muro Gortat y su incómoda Polonia, de alcanzar los 27 tantos frente a los duros rivales helenos y de aplastar a base de talento e insistencia al vecino en su casa, con 40 puntos y 52 de valoración, en una de las actuaciones más excepcionales, emotivas y épicas que recuerda el baloncesto mundial. A los 35 años y con una larga campaña en la NBA a sus espaldas, ha firmado hasta ahora unos números brutales -25,6 puntos, 8,4 rebotes y 2,3 tapones- que le convierten en el virtual MVP de la competición.
España engancha
Eso no resta mérito a los otros componentes de España. Al contrario, Sergio Scariolo y los suyos han formado el equipo español. Es un conjunto en el que cada uno ha sabido asumir su rol sin una mala cara. Todos reconocen en el ‘4’ a su adalid y paladín espiritual con la naturalidad debida. Es tanto lo que ha dado a sus compañeros que compensa cualquier problema de egos o incomodidades personales que se plantee. Como explicaba Felipe Reyes antes de la debacle frente a Francia del pasado Mundial, «cuando se gana, todo es mucho más bonito».
Precisamente, la victoria de cuartos ante Parker y la tropa gala llenó de razones al capitán de la selección para demostrar a Juan Antonio Orenga, anterior seleccionador, que se equivocó al aparcarlo en el fondo del banquillo y olvidarse de él en la Copa del Mundo. El madridista es uno de los íntimos de Gasol y nadie se alegra más que él de las excepcionales actuaciones de su colega pero, además, ha demostrado que es una fantástica pareja interior para él. El trabajo y sacrificio de Reyes libera a Pau de ciertos esfuerzos defensivos y le descarga lo suficiente para acudir a intimidar en las ayudas y para coger el aliento necesario y destaparse en ataque.
Pese al indudable crecimiento a lo largo del torneo de algunos jugadores como Sergio Rodríguez, Llull, Ribas, Mirotic, la aportación en defensa de Claver, o el enorme esfuerzo del renqueante Rudy Fernández para aportar lo que puede en sus limitadas condiciones, es indudable que es el pívot de los Bulls el principal transmisor de felicidad en la ÑBA. y fuera de ella.
España ha llegado a enganchar de tal modo a la afición que la prórroga de la semifinal congregó frente a la televisión a 5,729.000 espectadores, con un 29,2% del share.Juan Carlos Navarro, Ricky Rubio, José Manuel Calderón, Marc Gasol o Serge Ibaka, seguro que también sonrieron, aplaudieron y festejaron el último mate de Pau que certificaba el pase a la final del Eurobasket y el billete para los Juegos de Río, la última oportunidad olímpica para alguno de ellos. Su compañero, amigo y hermano les daba la posiblilidad de volver al más deseado campeonato universal, evitando el temido y demoledor preolímpico, que ejerce de eliminador de candidatos a medallas.
En el mejor momento
Ahora, llega la final, con una España en su mejor momento. Scariolo lo ha vuelto a hacer. Es conocida la capacidad del seleccionador para que los equipos que entrena acaben los torneos en los que participan en el pico más alto de rendimiento, pese a que los primeros lances de los campeonatos siembren de dudas a la concurrencia por dar la sensación de no cumplir con las expectativas iniciales. En este Eurobasket ha repetido la fórmula que ha demostrado que es ganadora. El italiano advertía de que Serbia llegaba muy pronto aquel ya lejano 5 de septiembre, y ha visto crecer a su equipo según avanzaba el torneo hasta llegar a un lugar que la mayoría pensaba que no estaba reservado para los ÑBA.
Ahora, el objetivo es el oro, como bien recordaban los jugadores tras batir a Francia. El tercer título europeo está cercano. Visto lo visto, todo depende de hasta donde Pau llegue, hasta donde Gasol aguante.

El catalán, tras lograr su máxima anotación con la selección, quiere volver a conseguir un oro una vez lograda la medalla y la plaza olímpica para Río
Pau Gasol ha asumido la responsabilidad absoluta para llevar a España a la final del Eurobasket que le enfrentará mañana a Lituania, que ayer venció contra pronóstico

Últimos Comentarios

Jadelrio 21-04-2015 | 15:41 en:
Echo de menos la pasarela
Lauragm 26-02-2015 | 12:46 en:
Los pilares de Birigay
bravoosi 25-02-2015 | 19:17 en:
Los pilares de Birigay

Etiquetas

No hay tags a mostrar