Tradiciones gastronómicas de la Navidad
Con este menú me alejo de las tradiciones gastronómicas familiares. En mi casa eran típicos los caracoles a la vizcaína, el bacalao al pil-pil y el cordero al horno y se repetían año tras año. Recuerdo una vez que mi madre quiso innovar y nos preparó faisán con uvas, estuvimos comiendo croquetas toda la semana, pobre ama.
El jabalí irá guisado con tomillo y frutos secos, cocinado con vino de crianza, oloroso y armagnac y acompañado de puré de manzana y rösti. Aunque la receta despista y pudiera parecer centroeuropea, no lo es. La he descubierto en un recetario de Arzak que andaba perdido en la biblioteca.
La carnicería estaba tranquila, uno de los pocos sitios que no estaba colapsado, aunque ya me han avisado que el 24 por la mañana habrá largas colas de espera. Mejor recoger el pedido la noche anterior.
Había muchas carnes típicas de la Navidad. Patos enteros, o magret y confit, lomo de corzo, ganso, liebre o rack de cordero.
En Alemania, los platos más elaborados se reservan para el día de Navidad. El menú tradicional para la Nochebuena es sencillo, consiste en ensalada de patata con salchichas, escalope o hamburguesas. Es algo estratégico, a primeras horas de la tarde se abren los regalos y los niños se pierden y aunque cada vez hay más familias que optan por algo más sofisticado, muchos prefieren reservarse para el banquete de los días 25 y 26.
Mis mejores deseos para la Navidad.


