Interesado en todo lo que sea los terceros espacios, esos que unen lo local y lo global, la llegada de Ryanair a Bilbao me conmueve y rompe mi silencio. Además cuando se trata algo que tiene como escenario lo que ciertos antropólogos llaman no-lugares, me resulta más interesante todavía.
Los no-lugares son espacios que parecen nuevos, y que carecen de las características que en el pasado determinaban las interacciones sociales, esas que dice la teoría hacían emerger una comunidad, continuidad, instituciones y todas esas cosas sólidas del pasado siglo.
Un areopuerto, es un ejemplo de esos no-lugares, en los que los cosmopolitas obligados o low cost, los verdaderos usuarios de esta compañia, pasamos una infinidad de horas como si se tratasen de portales que nos llevan mágicamente a otra dimensión. A menudo, esos lugares que polariza el lugar en el que trabajamos por un lado, con el lugar que consideramos “nuestra casa” por otro…
Al grano: que Ryanair es una de las mejores protagonistas de dichos no lugares. Por 3 motivos básicos: su capacidad estratégica, su curioso y soberbio márketing, y por la controvertida experiencia de viaje Ryanair.
1º Capacidad estratégica: Ryanair es una de esas marcas estrella, que Ulrich Beck definiría como el perfecto ejemplo de contra-poder en la era global. Básicamente: es una empresa que tiene la capacidad de poner en jaque a un mezzo- gobierno local o regional, debido a su capacidad estratégico mercantil-política- creadora de empleo. En El Correo decían que crearían 400 puestos de trabajo (obviamente LOCALES, palabra mágica que hace girar los resortes político-administrativos)….aunque esas cifras se suelen oir siempre que aterrizan en cualquier otro lugar.
La pregunta del millón es ¿Quién vive a la sombra de Ryanair??
2º Soberbio márketing: es sus dos acepciones: buen márketing, perfectamente definido en su nicho de mercado. Y soberbio en el sentido de arrogante. Para muestra la foto del presidente de la compañia en Bilbao.
Ryanair funciona como un supermercado de descuento duro, en el que la superficie de venta es Europa entera ( y la Web!!) y las estanterias, los areopuertos. Perdiendo un poco de dinero allá, ganando un poco más acá, aprovechando a tope los recursos, al final el balance les cuadra y prosperan. Recordemos que Ryanair procede de una de esas zonas de “características fiscales curiosas” de la UE.
En el caso de Bilbao es obvio que Ryanair está apostando (no olvidan el fracaso del areopuerto de Vitoria), precisamente porque puede ser un problema que no tengamos el sol y el alcohol barato que sí tienen en Levante y que hacen que las rutas sean viables. Y la población vasca no emigra tanto como la de otras zonas estatales…al menos en teoría. ¿Será por ello que solo han anunciado rutas estatales?
3º La experiencia de vuelo Ryanair: que podríamos definir eufemísticamente como “poco enfocada en el viajero”, y que no por esto, se genera pérdidas de usuarios. Y volvemos a lo mismo: se ha especializado en ofrecer rutas con el precio que aparentemente está más ajustado. O rutas: “al viajero no le queda otro remedio”, bien porque otras compañias no ofrecen dicha ruta, bien porque su presupuesto se lo impide, bien porque subjetivamente el viajero decide pasar por el trato Ryanair para ahorrar unos euros.
Veremos qué tal les va en Bilbao..

