Skip to content

FAMADIHANA

2012 enero 1

Existe en Madagascar una tradición ancestral: el “segundo enterramiento”. Se celebra tras varios años -5 a 7- de la muerte del difunto. Los familiares desentierran los restos del finado para hacer una fiesta popular.  Le envuelven en un nuevo sudario y danzan al ritmo de la música, llevándole a cuestas en esteras. Finalmente, le vuelven a enterrar.

Albert Einstein dijo: “se precisa una forma de pensar completamente nueva para resolver los problemas que hemos creado con nuestra vieja manera de pensar”. David Bohm, un físico cuántico, realizó una interesante aportación distinguiendo “pensamiento” e “inteligencia”.

¿Qué es el pensamiento? “La respuesta mecánica y condicionada de la memoria”. Representa al mundo fragmentado y a nosotros como parte separada de él, basándose en recuerdos muertos de lo que se fue y no volverá. Actualizamos experiencias pasadas como activamos eléctricamente el anca de una rana; buscando animar al ser vivo que croaba y saltaba, algo que no hará nunca más.

Nos aferramos a los buenos momentos, deseando repetirlos, pero nunca obtendremos el mismo impacto por segunda vez, porque en un universo en cambio permanente… ¡sólo existe  la  primera  vez!; de forma  que  únicamente lograremos decepcionarnos al  no  poder  hacer nueva la vieja representación. También nos aferramos a lo malo, temiendo que vuelva a suceder, sin darnos cuenta de que “eso mismo” jamás se repetirá; sufriendo inútilmente por una mera ilusión. Evocando cansinamente nuestra retentiva seremos como zombis o ¡ranas conservadas en formol! Por ello es tan básico desaprender.

Perdidos en el escenario de la existencia, vivimos atrapados en la visión de un pasado que no fue, un presente que no es y un futuro que no será. “Ayer” las personas tenían pocos derechos y muchas obligaciones. “Hoy” queremos muchos de aquellos y pocas de éstas. “Mañana” no será como ayer, ni tampoco como hoy; por mucho que lo anuncien quienes juegan a jugar con nuestras vidas.

Con frecuencia seguimos a “guías” que pretenden lo imposible: describir con su pensamiento la verdad, queriendo que lo pasado y muerto sea vivo y actual. Charlatanería inútil, fácil de elaborar para cualquier ideólogo político-nacional-religioso, que logra alimentar nuestro pensamiento y desnutrir nuestra inteligencia.

¿Qué es la inteligencia? “La percepción libre e incondicionada de la realidad como una totalidad no dividida en movimiento fluyente”. Un holograma en el que cada parte incluye el todo. Es lo opuesto al pensamiento -positivo o negativo- en el que el todo no aparece por ninguna parte y que nos aleja de la verdadera vida haciendo vívida la paradójica y lapidaria frase:

 “Deja que los muertos entierren a sus muertos”

Comments are closed.