Lo siento amigas, pero toca temporada de bodas. Digo lo siento no porque sea un horror la celebración en sí, sino por ¡el dinero que nos vamos a dejar! Que si la despedida de soltera, el regalo, el vestido – peluquería- zapatos – bisutería varia, el hotel, el billete de avión (sí, a mí me toca una en Marbella)… Un sinfín de cosas. Pero puestos a que los novios también se gastan una pasta en el día más especial de su vida (y esperemos que de por vida), nosotras no tampoco podemos defraudar. Permitirme que organice una boda de ensueño en Vizcaya. Siempre me ha gustado esto de organizar cosas (luego no hago nada), pero desde aquí es más fácil: yo propongo y tú decides.
Voy a organizar una boda desde los dos puntos de vista: los novios y los invitados. Empezaré por los novios.
Un día nuestra tranquila vida da un giro para volverse un auténtico estrés. Sí, ese día en que arrodillado a tus pies en la tour Eiffel (cursi pero gusta), tu chico te pide que te cases con él. A partir de ahí, siéntate y respira porque no vas a parar ni un minuto en los próximos meses.
Para el tema de listas de boda, lo de la tienda está pasado de moda. Ahora somos más de pasta. Nos gustan los regalos vía web o los ingresos a una cuenta bancaria, única y exclusiva para la boda.
Existe una empresa, Bodaclick, que los enamorados novios contratan para que tú desde el sofá de tu casa puedas ver su lista de bodas por Internet, incluso, regalarles algo (no me digáis que no es cómodo). Tiene otra ventaja y es que esos regalos en realidad se convierten en dinero. Es decir, los novios al final reciben una cantidad de dinero equivalente a al total de los regalos de los invitados. Dinero que pueden gastar donde más les plazca. Además tienen, de por vida, unos considerables descuentos en muchas tiendas asociadas. Bodaclick cuenta con oficinas distribuidas por España para atender a cualquier pareja interesada.
www.bodaclick.com
Por supuesto que también considero imprescindible incluir en tus planes una tienda de tu ciudad. A las señoras mayores el tema ‘Navegador’ no les gusta mucho y una buena charleta con la dependienta, acompañada de un cotilleo incesante de los objetos a la venta, siempre tira más que un antisocial y solitario momento de compra por Internet. Se me ocurre algún anticuario, o tienda de decoración clásica (dónde puedes encontrar muebles de calidad para ‘toda la vida’) o el mítico Corte Inglés. Es muy importante enterarse de las condiciones que ofrece cada tienda en cuanto a plazos de adquisición. Más de uno se ha quedado sin regalo por pasar un año y no haber recogido sus regalos.
Mañana me lanzo al mundo de los restaurantes, menús y baile.
¡Saludos!

