Le acaban de dar las vacaciones a mi hijo hoy mismo y ya me está poniendo la cabeza como un bombo. A lo habitual de todos los años, broncas con sus hermanas, síndrome del león enjaulado, movidas con la comida y el desorden de su cuarto, este año se le ha unido una causa más, gentileza del Ayuntamiento de Bilbao. El bueno de mi hijo lleva todo el santo día dándome la machaca con la preguntita de marra: “¿Aita, por qué en Bilbao el Olentzero viene el día 23 y no el 24 como en el los demás sitios?”. Y así todo el día, pidiéndome que le explique el por qué de este misterioso adelanto. Yo he inventado con rapidez varias explicaciones, que han resultado escasamente convincentes: que si en Bilbao somos más chulos que nadie y Olentzero viene cuando nos da la gana, que si es un Olentzero japonés y llega antes a todos los sitios, o que lo hace para poder llegar a las casa de todos los niños vascos y de las niñas vascas… Pero no cuela. El enano, como todos los de su generación, está más resabiado que las vaquillas de Lodosa y no traga con las explicaciones. Hasta que por fin, he dado con la verdadera razón del extraño adelanto de la llegada del Olentzero a la Villa. Lo que pasa es que es una razón que se escapa a toda lógica de un niño que todavía no entiende todos los entresijos de los mayores.
Mi amigo Patxi, que trabaja en el Ayuntamiento, me ha ofrecido la verdadera explicación de esta variación: el Olentzero es fijo discontinuo del Ayuntamiento de Billbao y, Por convenio, le corresponde librar el día 24 de diciembre por la tarde, con lo que mañana a la hora en la que todos los demás de su gremio trabajan, el libra. Hasta 2007 el buen hombre había tragado y no planteó reivindicación alguna, pero el año pasado, asesorado por su sindicato, reivindicó sus derechos y dijo que “¡Ni pa Dios!”, (y nunca mejor dicho, ni para Dios ni para el niño Jesús, que viene a ser lo mismo). Así que el año pasado, ya hubo que adelantar la aparición a los niños y niñas un día, y este año ha sucedido lo mismo
El problemón lo tiene ahora el Ayuntamiento, al que le queda una semana para cerrar el calendario laboral para el próximo año. Me cuenta una fuente de toda solvencia que las negociaciones están siendo muy duras por las reivindicaciones de trabajadores y sindicatos, y la propuesta que tiene todos los visos de salir adelante va a ser la siguiente.
- 4 de enero, Cabalgata de Reyes (que va a ser eso de hacerla el 5, que los funcionarios quieren ir a verla con sus hijos, pero si se adelanta al 4… ¿Qué van a ir a ver el 5?
- El entierro de la sardina, a las 15:00 horas y finalizado a las 17:00, que es cuando termina la jornada laboral de los funcionarios municipales encargados)
- El Aberri Eguna se adelanta al 31 marzo, miércoles, que así hay un día más de fiesta y no hay una celebración en mitad de la Semana Santa, que te hace volver un día antes para que te vean tomar el pote de turno en el Batzoki.
- El día grande de Aste Nagusia se adelanta al jueves.
- Olentzero, de nuevo el 23 y las campanadas de fin de año, en la Plaza del Arriaga el día 30 a las 5 de la tarde: “fichamos y… a casa”, han dicho los trabajadores
- Y la fiesta del aniversario de la Villa, el día que quiera Don Diego López de Haro, el fijo discontinuo con más años en plantilla y que más quinquenios acumula, lo que le ha llevado a trabajar sólo un día al año, y de libre designación
Que no le pase nada a Azkuna en la negociación
PD: Otro fijo discontinuo con buen convenio es el Papa, que ha adelantado unas horas la Misa de Gallo para que le coincida con su horario laboral. De todos modos, tengo un infiltrado en la curia romana que me asegura que ha sido decisión de la banca vaticana, que así se evita pagarle los pluses de nocturnidad, festividad y doble jornada.

Papa Noel tras ser detenido por la Policía Municipal por “esquirol” y trabajar el 24 por la tarde-noche