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El ibuprofeno reduce el riesgo del mal de altura

2012 marzo 20
por Fernando J. Pérez

“Una resaca muy desagradable“, así es como el doctor Grant Lipman describe la sensación del mal de altura, o mal agudo de montaña: los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, fatiga, mareos, náuseas, vómitos y falta de apetito. Además, el mal agudo de montaña, si no es reconocido o tratado, puede dar lugar a un edema cerebral -una inflamación, a menudo fatal, del cerebro. Más del 25 por ciento de los millones de estadounidenses que viajan a zonas altas cada año, sufren de esta condición. Ahora, un nuevo estudio, dirigido por Lipman, médico en el Stanford Hospital & Clinics, y profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, ha descubierto que el ibuprofeno puede ayudar.
El ibuprofeno, un medicamento anti-inflamatorio, de uso frecuente como analgésico, redujo significativamente la incidencia del mal de altura en un estudio doble ciego, controlado con placebo, de 86 hombres y mujeres, que ha sido publicado en ‘Annals of Emergency Medicine’.

Los hallazgos podrían resultar especialmente útiles en las actividades recreativas, llevadas a cabo en altas altitudes, de una semana de duración. Según Lipman, “el ibuprofeno podría ser una manera de prevenir el mal de altura en una parte significativa de las decenas de millones de personas que viajan a lugares de gran altura cada año”.

Para el estudio, 58 hombres y 28 mujeres viajaron a un área de las White Mountains, al noreste de Bishop, en California. Los participantes pasaron la noche a 1.250 metros de altura, y se les dio 600 miligramos de ibuprofeno, o un placebo, a las 8 am, antes de dirigirse a un área de ensayo a 3.560 metros de altura. Allí, se les dio una segunda dosis a las 2 pm, antes de subir hasta los 3.831 metros, donde recibieron una tercera dosis a las 8 pm antes de pasar la noche en la montaña.

De los 44 participantes que recibieron ibuprofeno, 19 (un 43%) sufrieron los síntomas del mal de altura, mientras que 29 de los 42 participantes (un 69%) que recibieron placebo, padecieron los síntomas, según el estudio. En otras palabras, el ibuprofeno reduce la incidencia de la enfermedad en un 26%.

Los investigadores también observaron síntomas menos severos, en general, en aquellos que tomaron el fármaco, en comparación con los del grupo placebo, aunque la reducción de la gravedad no fue estadísticamente significativa -según el cuestionario de auto-informe que se utilizó.

A grandes altitudes, la disminución de la presión atmosférica ocasiona una disminución de las moléculas de oxígeno; sin embargo, los mecanismos fisiológicos exactos que conducen al mal de altura no se entienden claramente. Algunos investigadores piensan que la condición se produce debido a la falta de oxígeno en el cerebro, que hace que éste se llene de líquido, y el ibuprofeno puede ayudar a reducir esta inflamación.

Existen otros medicamentos disponibles para prevenir el mal de altura – en concreto, la acetazolamida y la dexametasona – aunque tienen inconvenientes. “El perfil de seguridad del ibuprofeno lo hace más atractivo que la dexametasona, que ha sido asociada con hiperglucemia, supresión adrenal, delirio, depresión, insomnio y manía“, señalan los autores, quienes añaden que, por otro lado, “los efectos adversos de la acetazolamida incluyen náuseas, mareos y fatiga, que son, generalmente, bien tolerados, pero puede ser tan debilitantes como el mismo mal de altura”.

Los autores concluyen que consumir más de 600 mg de ibuprofeno podría servir como prevención, pero añaden que los beneficios teóricos de tal medida tendrían que sopesarse, teniendo en cuenta un posible aumento en el riesgo de problemas gastrointestinales y renales, en personas que puedan estar deshidratadas.

 

Fuente: Agencia Europa Press.

elcorreo.com

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